Hay una pregunta que me hago siempre antes de abrir cualquier posición en una piscina de liquidez: ¿tengo claro el plan completo antes de ejecutar el primero paso?
Si la respuesta es no, no abro nada.
Un empresario que abre un negocio sin un plan previo está improvisando. Y en DeFi, como en cualquier negocio, improvisar bajo presión es la forma más rápida de tomar malas decisiones. El Método MLP está diseñado para que nunca tengas que decidir nada en el calor del momento, porque ya lo has decidido todo antes.
El estudio de mercado: conocer el terreno antes de entrar
Antes de abrir mi primera pool hago siempre el mismo ejercicio que haría cualquier empresario antes de entrar en un nuevo mercado. Estudio el comportamiento del activo con el que voy a trabajar.
En TradingView abro el gráfico de SOL en temporalidad diaria y analizo los últimos dos años. Ir más atrás tiene menos relevancia porque el mercado cripto evoluciona rápido y los ciclos anteriores tienen cada vez menos peso en el comportamiento actual.
De ese análisis extraigo tres datos concretos: el precio máximo alcanzado en ese período, el precio mínimo, y el porcentaje de rango entre ambos extremos. Esos dos niveles son los límites de mi negocio. Es el territorio que voy a cubrir con mis sucursales.
Diseñar las sucursales antes de abrir la primera
Con el máximo y el mínimo identificados, divido ese rango total en sucursales del tamaño que haya decidido para mi modelo de negocio. Cada sucursal es un tramo de precio donde voy a concentrar liquidez y generar fees.
Todas esas sucursales las marco en TradingView con líneas horizontales antes de ejecutar ninguna operación. En ese momento tengo una visión completa del negocio: cuántas sucursales hay, dónde empieza y termina cada una, y cuál es la que corresponde abrir según el precio actual.
Es mi mapa. Y como cualquier buen mapa, me permite saber exactamente dónde estoy y hacia dónde puedo ir en cualquier momento.
La primera sucursal: el buque insignia
La primera pool que abro es la más importante. Es el buque insignia, la que marca el ritmo de todo el sistema. La coloco siempre por debajo del precio actual, en corto con USDC, esperando que el precio baje hasta entrar en mi rango.
Desde ese momento el plan está activado. El precio puede subir, puede bajar, puede quedarse lateral durante semanas. Para cada uno de esos escenarios ya tengo decidido qué voy a hacer, porque lo definí antes de abrir la primera posición.
En los próximos artículos te explico en detalle cómo actuar en cada escenario: cómo gestionar el buque insignia cuando el precio sube, cómo calibrar el tamaño de cada sucursal según tu capital, y cómo activar el sistema de capas cuando el precio cae por debajo de tu rango.
Por ahora lo importante es interiorizar este principio: el trabajo más valioso del Método MLP no se hace delante de la pantalla cuando el mercado se mueve. Se hace antes, en frío, con calma, diseñando el plan completo antes de ejecutar el primer paso.
¿Tienes alguna duda?
Si te ha quedado alguna duda sobre lo que acabas de leer, escríbeme e intentaré responderte.